Bocadito regular, que se pueda rodear.
Quinta Fase

Son los "no asociados". Esto es, humanoides o entidades descritas sin la proximidad de OVNIs. En esta categoría caerían los encuentros con "chupacabras", "bigfoot" y otras criaturas más o menos mitificadas por los testigos, cuya vinculación al fenómeno OVNI es más que discutible.
uarta Fase

A pesar de que no hay objeto alguno en las proximidades del lugar del encuentro con un humanoide, el testigo lo asocia al fenómeno OVNI bien porque en ese momento hay un incremento de la actividad de No Identificados en el área, o bien por razones culturales (el humanoide le recuerda imágenes o descripciones de tripulantes de OVNIs descritos por otros). Esta categoría recibe el nombre de "asociación supuesta".
Tercera Fase

Se describen humanoides fuera del OVNI, sin que se les vea entrar o salir del objeto. Se deduce su asociación al OVNI dada la extraña apariencia y proximidad de ambos. Esta categoría recibe el nombre de "asociación deducida".
Segunda Fase

Los testigos describen como uno o más humanoides entran y salen del OVNI. Es el relato más típico, y encuentra reflejo en incidentes como el vivido por el policía Lonnie Zamora en abril de 1964 en Socorro (Nuevo México, EE. UU.).
Primera Fase

Los "ocupantes" son observados en el interior de un OVNI, bien a través de aperturas en su "casco" como puertas o ventanillas, o bien a través del fuselaje que se torna traslúcido, como sucede en el "Caso Galdar" (1976) desclasificado por el Ejército del Aire español.
El Joseph Allan Hynek Center for UFO Studies (CUFOS) elaboró un informe conocido genéricamente como "Humanoid Study Group" en el cual dividió los incidentes de encuentros con humanoides en cinco categorías bien diferenciadas. Estas son las siguientes fases:
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.
Bobos van al mercado cada cual con su asno.
* Blas, si por malvas vienes, mal vas
* Blanco o negro, el perro siempre es perro.
* Blanco hielo, es de lluvia mensajero.
Bigote al ojo, aunque no haya un cuarto.
Bienes y males, a la cara salen.
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.