LAS TRES ROSAS
Vivía solo. En una bonita casa, al norte del Granada, rodeada de un gran jardín florido y verde. Ni era suya la casa ni el jardín ni disponía de dinero ni decidía nada de lo que se hiciera, tanto en la casa como en el jardín y el pequeño huerto. Pero aquí lo dejaban vivir y cada día le daban el alimento que necesitaba. Con casi nadie hablaba ni con los vecinos ni con los que cuidaban del jardín huerto aunque a diario los veía. Su mundo, hermoso en apariencia, lleno de silencios ... (ver texto completo)
Vivía solo. En una bonita casa, al norte del Granada, rodeada de un gran jardín florido y verde. Ni era suya la casa ni el jardín ni disponía de dinero ni decidía nada de lo que se hiciera, tanto en la casa como en el jardín y el pequeño huerto. Pero aquí lo dejaban vivir y cada día le daban el alimento que necesitaba. Con casi nadie hablaba ni con los vecinos ni con los que cuidaban del jardín huerto aunque a diario los veía. Su mundo, hermoso en apariencia, lleno de silencios ... (ver texto completo)