El
lago de las
aguas heladas
Había una vez un rey africano, ya mayor, que decidió ceder su trono para descansar. Se llamaba Bakary, y había gobernado con mucha rectitud y justicia. Un día anunció su decisión:
– Me hago mayor- dijo Bakary- y necesito descansar. He pensado en ceder el trono, pero solo gobernará el más fuerte y valiente de todos vosotros. El aspirante a rey solo tendrá que superar una prueba: resistir durante una
noche entera en las aguas gélidas del lago.
Todos se asustaron
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