Otoño 74 Subida a la Tiñosa y parada en la zona donde están las cenizas de mis padres. Una pequeña pradera acabada en roquedal, desde la que se divisa el pantano de Iznajar y unas majestuosas sierras azules. Tal como querían ellos. Sus espíritus habitan ya con los otros espíritus en los paredones y abismos de la Tiñosa. Poco a poco me adormezco en una larga ensoñación. Las ensoñaciones en la Tiñosa permiten llegar a las profundidades casi desconocidas de la mente, creando un lazo de unión con las ... (ver texto completo)
1º amores y desamores en el Cortijo
una primavera note mi voz más ronca, vello en la entrepierna y la cara llena de espinillas. Y apareció ella, la veterinaria que visitaba a los animales del cortijo.
Bebí su voz cálida y comencé a adorarla. Irradiaba cosas irresistibles. Y quedé enredado en su red. No importaba que fuera 40 o 50 años mayor que yo. Acababa de dejar mi infancia y tenia todo el derecho del mundo a sentir las cosas que sienten los mayores con una mujer. Hasta puede que me hubiera ... (ver texto completo)
una primavera note mi voz más ronca, vello en la entrepierna y la cara llena de espinillas. Y apareció ella, la veterinaria que visitaba a los animales del cortijo.
Bebí su voz cálida y comencé a adorarla. Irradiaba cosas irresistibles. Y quedé enredado en su red. No importaba que fuera 40 o 50 años mayor que yo. Acababa de dejar mi infancia y tenia todo el derecho del mundo a sentir las cosas que sienten los mayores con una mujer. Hasta puede que me hubiera ... (ver texto completo)