1º amores y desamores en el Cortijo
una primavera note mi voz más ronca, vello en la entrepierna y la cara llena de espinillas. Y apareció ella, la veterinaria que visitaba a los animales del cortijo.
Bebí su voz cálida y comencé a adorarla. Irradiaba cosas irresistibles. Y quedé enredado en su red. No importaba que fuera 40 o 50 años mayor que yo. Acababa de dejar mi infancia y tenia todo el derecho del mundo a sentir las cosas que sienten los mayores con una mujer. Hasta puede que me hubiera ... (ver texto completo)
una primavera note mi voz más ronca, vello en la entrepierna y la cara llena de espinillas. Y apareció ella, la veterinaria que visitaba a los animales del cortijo.
Bebí su voz cálida y comencé a adorarla. Irradiaba cosas irresistibles. Y quedé enredado en su red. No importaba que fuera 40 o 50 años mayor que yo. Acababa de dejar mi infancia y tenia todo el derecho del mundo a sentir las cosas que sienten los mayores con una mujer. Hasta puede que me hubiera ... (ver texto completo)
Pasó algún tiempo y la siguiente Dulcinea, fue una mujer garrida y hermosa, que bregaba con una manada de pavos en un cortijo aledaño. La descubrí una tarde noche primaveral, en que un aire fuerte arrastraba rebaños de nubes sin dejar asomarse a la luna. Me sentía muy inquieto, con grandes desazones y picores. Andando, andando, fui a dar a un cerro y desde allí la vi. A mi alrededor iba naciendo un mundo nuevo lleno de sensaciones desconocidas hasta entonces. Unas, buenas, otras, malas y otras, regulares. ... (ver texto completo)