El padre Fortea, autor de Demoniacum y uno de los pocos exorcistas que hay en España, confirma la existencia de casos de profanación de sagrarios y de hostias y asegura que está creciendo el número de sectas satánicas. «Los chavales se inician, a veces muy jóvenes, picados por el morbo y la curiosidad. En ocasiones, comienzan con el espiritismo. Más adelante, pasan al ocultismo o al exoterismo y, por último, llegan al satanismo».