En España, el fenómeno también se da, aunque en menores proporciones. Lo confirman los tres demonólogos más importantes de nuestro país: el padre Manuel Guerra, el padre José Antonio Fortea y un experto de la costa levantina. Los tres en el punto de mira de las sectas satánicas por sus denuncias. Y, los tres, amenazados de muerte. Tanto es así que el experto levantino pide que se conserve su nombre en el anonimato. Ya quisieron lincharlo una vez y podrían intentarlo de nuevo.