Los árabes pudieron conocer gran parte del saber acumulado en Alejandría durante el período llamado "helenístico". Gracias a ellos, y a través del camino de España nos llegaron obras literarias como Calila y Dimna, el Sendebar y los relatos de Las Mil y una Noche, entre otras. La Escuela de Traductores de Toledo, fundada por el obispo Raimundo, fue una de las que más contribuyeron a salvar la cultura clásica y oriental que nos llegaba a través de los musulmanes. Entre los nombres que destacan en ella merecen recordarse Domingo Guinsalvo, Juan Hispalense y Gerardo de Cremona.