Sin embargo, por el siglo décimo la expansión vikinga ya estaba llegando a su fin. Un mayor control ejercido por los monarcas de Noruega, Suecia y Dinamarca sobre sus súbditos, y una creciente cristianización tanto de los reyes como de los pueblos escandinavos tendieron a inhibir la expansión vikinga, pero después de que los vikingos ya se habían establecido por muchas partes de Europa. Al igual que los magiares los vikingos también asimilaron la civilización europea. Una vez mas el cristianismo resultó ser un a poderosa fuerza civilizadora de la civilización occidental en su forma europea y el cristianismo se estaban convirtiendo virtualmente en sinónimos.