Ir A Por Setas De Manera Ecológica (VI)
Por su parte, la Junta de Castilla y León cuenta desde 2001 con tres proyectos, denominados MYAS (Micología Y Aprovechamiento Sostenible), con el objetivo de impulsar la economía local mediante el potencial turístico y gastronómico de las setas. Por ejemplo, varios grupos de acción local se encargan de organizar cursos, exposiciones y excursiones por toda la comunidad. En este sentido, las actividades de turismo rural asociadas a la micología están empezando a desarrollarse por toda España.
En la comunidad andaluza, la Junta ha impulsado el denominado Plan de Conservación y Uso Sostenible de las Setas y Trufas de Andalucía (CUSSTA), para repoblar áreas tradicionalmente agrícolas con encinas micorrizadas con trufa.
Otra curiosa iniciativa son las lonjas micológicas, que empezaron por primera vez en Jimena de la Frontera (Cádiz). Aquí se pueden vender las setas que se han recogido tras pasar un registro sanitario.
Asimismo, algunos expertos hablan incluso de la necesidad de crear un “carné de setero”, que garantice que su titular conoce las especies y cómo recolectarlas y consumirlas de manera sostenible.
Por su parte, la Junta de Castilla y León cuenta desde 2001 con tres proyectos, denominados MYAS (Micología Y Aprovechamiento Sostenible), con el objetivo de impulsar la economía local mediante el potencial turístico y gastronómico de las setas. Por ejemplo, varios grupos de acción local se encargan de organizar cursos, exposiciones y excursiones por toda la comunidad. En este sentido, las actividades de turismo rural asociadas a la micología están empezando a desarrollarse por toda España.
En la comunidad andaluza, la Junta ha impulsado el denominado Plan de Conservación y Uso Sostenible de las Setas y Trufas de Andalucía (CUSSTA), para repoblar áreas tradicionalmente agrícolas con encinas micorrizadas con trufa.
Otra curiosa iniciativa son las lonjas micológicas, que empezaron por primera vez en Jimena de la Frontera (Cádiz). Aquí se pueden vender las setas que se han recogido tras pasar un registro sanitario.
Asimismo, algunos expertos hablan incluso de la necesidad de crear un “carné de setero”, que garantice que su titular conoce las especies y cómo recolectarlas y consumirlas de manera sostenible.