Por otro lado, los motivos para emprender la travesía por parte de los europeos tuvo tres motivos principales: una clase social alta que buscaba acrecentar sus riquezas invirtiendo en la floreciente economía americana, los intelectuales y profesionales de primer nivel que debían cubrir la necesidad que tenía el Nuevo Mundo de servicios de este tipo, y por último, cientos de miles de inmigrantes pobres que buscaban fortuna en un continente ávido de mano de obra para un continente que se encontraba en pleno desarrollo de sus capacidades productivas.