Epidemias ilógicas: Sin lugar a dudas las epidemias fueron las que caracterizaron a este pueblo, ya que mientras los habitantes de Ochate morían a consecuencia del cólera, el tifus o la viruela, los pueblos cercanos (Imiruri, San Vicentejo...) no sufrieron ninguna baja. Y este dato resulta altamente extraño y curioso a la vez, ya que Ochate era una localidad en la que se hacía constante tránsito de animales, agua y alimentos, por lo que resulta extraño que esos tres tipos de enfermedades altamente contagiosas asolaran este pueblo sin causar ni una sola baja a las aldeas colindantes, y luego desaparecieran sin más. También resulta bastante curioso que fueran el cólera, el tifus y la viruela las causantes de las epidemias, ya que desde hacía varias décadas estaban controladas en todo el estado. En una década, Ochate sufrió tres epidemias. La primera sucedió en 1860, cuando la viruela se extendió por todo el pueblo. Alrededor de diez personas fueron las supervivientes. Más tarde, el 1864, el tifus hizo aparición, y apunto estuvo de dejar el pueblo sin un alma. Rápidamente la población aumento, pero poco importó, ya en el año 1870, una epidemia de cólera acabó con la vida de todos los habitantes de Ochate. Desde entonces, este pueblo ha permanecido en silencio y sin que nadie haya vuelto a intentar repoblar el pueblo de nuevo.