FREILA: Durante el desarrollo de esta fiesta se aprovechaba...

Durante el desarrollo de esta fiesta se aprovechaba para cortejar a las mozas de cada uno de los pueblos, pues existía la costumbre de enramar, colocar ramas de chopo o aliso de bella estampa en la ventana de aquella moza que se quería honrar, siendo interesantes las disputas entre las jóvenes por quién de ellas tenía el ramo más hermoso; además no termina ahí el ritual floral, sino que en el centro del pueblo se suele colocar un gran ramo o incluso un árbol, al estilo de la celebración de la Maya. Pero en esta noche se ha de tener verdadero cuidado y no despertar las iras de los elementos, pues los conocidos Caballucos del Diablo no descansan nunca y están al acecho. Las leyendas de nuestra tierra otorgan a estos personajes la facultad de aguar la fiesta a los danzantes y a quienes se reúnen alrededor del fuego. Son tres caballos alados que de manera rauda, veloz e imprevisible se deslizan por los cielos bramando terriblemente y aterrorizando a todo el que se encuentran. Sin embargo Manuel Llano renueva con su particular estilo la leyenda hablando de siete caballucos del diablo, cada uno de un color y todos dirigidos por el rojo. Dice que echaban babas de oro y que quien las encontraba se hacía rico, pero cuando la fatal hora le llegara pasaría directamente al infierno. Sus "crines de azabache", que dice A. G. Lomas, se dibujan en el aire y se esfuman entre la niebla nocturna. Por su boca lanzan llamaradas provocando la destrucción y el caos. La Anjana, el hada buena de la Montaña que nos protege de todo mal, no puede hacer nada frente a ellos. Sólo existe una solución para evitar que caigan sobre alguien y le otorguen mal para todo el año: un trébol de cuatro hojas. Esta planta ha de buscarse afanosamente, pues hay pocas, ya que la noche anterior los caballucos han pacido todas las que han encontrado, aunque nunca pueden terminar con ellas. Si consigues el preciado amuleto podrás salir a disfrutar de la fiesta sin ningún temor, por ello los mozos buscan con esmero la verbena o yerbuca de San Juan. No son pocas las gentes que aún hoy día buscan el rocío de esta madrugada para pasear descalzos sobre él y lograr salud. "Si cortas la yerbuca de San Juan te librarás de culiebra y de todo mal"