Finalmente, el detective John Bennett se encarga del caso y obtiene la autorización para buscar en la casa de la calle Cromwell y en todo el vecindario. Fred en la indagación ya había confesado la muerte de su hija y sus restos fueron encontrados enterrados en el jardín, Rose informa que el día de la desaparición no se encontraba en casa y que desconocía la muerte de Heather. Fred fue puesto en libertad temporalmente con vigilancia de la policía para que indicara el lugar donde se hallaba enterrado el cadáver de Heather.