EXTREMOS ALARES
Las alas de bajo índice de aspecto, esto es, aquéllas cuyas longitud no supera con creces a su anchura, suelen oponer una gran resistencia al aire por el que se desplazan. El aire de la zona de alta presión situada bajo las alas tiende a fluir por sus extremos hacia la zona a baja presión que se sitúa por encima. Al producir una turbulencia en los extremos alares, este desplazamiento hacia arriba rompe el flujo laminar del aire, generando una gran resistencia al avance y dificultando en gran medida el vuelo encumbrado. Para solventar en parte este problema, los buitres extienden sus plumas primarias, separándolas como “dedos” y creando profundas muescas entre unas y otras. Al disponerse de esta forma, cada una de las primarias actúa como una pequeña ala de alto índice de aspecto, lo que reduce la turbulencia en los extremos alares y disminuye la velocidad mínima de sustentación del ala.
Las alas de bajo índice de aspecto, esto es, aquéllas cuyas longitud no supera con creces a su anchura, suelen oponer una gran resistencia al aire por el que se desplazan. El aire de la zona de alta presión situada bajo las alas tiende a fluir por sus extremos hacia la zona a baja presión que se sitúa por encima. Al producir una turbulencia en los extremos alares, este desplazamiento hacia arriba rompe el flujo laminar del aire, generando una gran resistencia al avance y dificultando en gran medida el vuelo encumbrado. Para solventar en parte este problema, los buitres extienden sus plumas primarias, separándolas como “dedos” y creando profundas muescas entre unas y otras. Al disponerse de esta forma, cada una de las primarias actúa como una pequeña ala de alto índice de aspecto, lo que reduce la turbulencia en los extremos alares y disminuye la velocidad mínima de sustentación del ala.