FREILA: Posteriormente, los estudios rigurosos se hicieron...

Posteriormente, los estudios rigurosos se hicieron esperar mucho y las leyendas medievales de monstruos marinos perduraron por largo tiempo, las cuales eran tan fantasiosas que a veces no se ha podido saber ni a qué animal se referían.

Sin embargo, mucho más que en el terreno del conocimiento científico, el hombre se ha relacionado con el tiburón en aspecto económico. Desde siempre muchos pueblos lo han pescado por su carne (recordemos la famosa sopa de aleta de tiburón asiática). Algunos consideran –todavía en la actualidad- que los extractos de cartílago de tiburón evitan las enfermedades cardiovasculares y que el aceite de hígado de tiburón (órgano que es especialmente grande) previene el cáncer, cura las quemaduras y prolonga la vida. También se manufactura su piel: tras un complicado proceso de curtido se transforma en pieles para bolsos, zapatos…