Por ejemplo, en La muerte de Arturo, el caballero Lancelot atraviesa bellos caminos y pueblos, profundas florestas, altas torres, largos puentes y viejos castillos.
También los personajes que salen al encuentro del héroe parecen surgidos de la nada. Los enemigos pueden ser monstruosos, como los gigantes o dragones. A veces, el caballero no necesita más que tomar de la mano a la doncella para que deje de sufrir el hechizo de que ha sido víctima.
También los personajes que salen al encuentro del héroe parecen surgidos de la nada. Los enemigos pueden ser monstruosos, como los gigantes o dragones. A veces, el caballero no necesita más que tomar de la mano a la doncella para que deje de sufrir el hechizo de que ha sido víctima.