Ella no vivía en la oficina sino que tenía un suntuoso piso en la calle del Sordo (donde asesinaron al General Prim) que hoy se llama Marqués de Cubas, en el nº 19.
El 4 de diciembre, un modesto carbonero que tenía depositados sus ahorros en la Caja de Imposiciones fue a recoger sus intereses, recibiendo de los empleados una negativa.
El 4 de diciembre, un modesto carbonero que tenía depositados sus ahorros en la Caja de Imposiciones fue a recoger sus intereses, recibiendo de los empleados una negativa.