FREILA: Ante lo que ya parecía una acusación a su persona,...

Ante lo que ya parecía una acusación a su persona, pidió que seis o doce cirujanos si era preciso examinaran el cadáver, e hicieran cuantas aclaraciones fueran precisas para poner todo en claro. El Magistrado le aseguró que no se le había requerido como acusado, sino como testigo, de forma que no podía acceder a su demanda. Esta entrevista tenía lugar el 27 de enero de 1808, cuando todavía los cirujanos no habían comenzado sus operaciones. Lavalley regresó a su casa. Dos días después los cirujanos presentaron su informe al Magistrado señalando en él que "habían encontrado en los intestinos una cantidad considerable de veneno y que este veneno era vidrio molido".