Los enlaces estaban mucho más expuestos que los maquis a la actividad represiva de las fuerzas del orden. Conformaron una cantera de combatientes, puesto que en caso de ser descubiertos, el único camino para evitar la detención consistió en echarse al monte. Es por ello que en el comienzo de los años 50, cuando la actividad guerrillera ya daba sus últimos coletazos, todavía siguen incorporándose hombres y mujeres a las partidas.
El número de enlaces fue mucho mayor que el de combatientes. Durante los años de actividad guerrillera en España, fueron detenidas 20.000 personas por colaborar con el maquis.[10]
En las ciudades se efectuaban estos enlaces habitualmente mediante miembros de las organizaciones políticas a las cuales pertenecían los guerrilleros, especialmente en Barcelona es destacable la actuación de los militantes de la CNT.
El número de enlaces fue mucho mayor que el de combatientes. Durante los años de actividad guerrillera en España, fueron detenidas 20.000 personas por colaborar con el maquis.[10]
En las ciudades se efectuaban estos enlaces habitualmente mediante miembros de las organizaciones políticas a las cuales pertenecían los guerrilleros, especialmente en Barcelona es destacable la actuación de los militantes de la CNT.