Las tierras bajas de San Lorenzo fueron el escenario de la famosa confederación iroquesa (“los pueblos de la casa común”), que compartían modelos similares de cultura; basaban su economía en la pesca y la horticultura, vivían principalmente en aldeas fortificadas, hacían sacrificios rituales con sus prisioneros, celebraban ceremonias parecidas y se guiaban por un sistema matriarcal. La confederación iroquesa la formaban los mohicanos o mohawk, los cayuga, seneca, onondaga, oneida y tuscarona En la parte costera estaban establecidos los micmac y abenaki. En todo el norte las tribus o grupos eran reducidos, a finales del siglo XVII no había más de 16.000 iroqueses, 20.000 hurones y cerca de 25.000 chippewa.