Como en tantos otros pueblos del mundo, la introducción de las armas causó importantes efectos en las relaciones intertribales. Los jefes maoríes firmaron finalmente un tratado con los ingleses que les convertía en sus súbditos, a cambio de la protección de sus tierras. Hoy en día el tratado sigue suponiendo enfrentamientos entre ambos pueblos. Los mayores problemas que se originaron con los ingleses fueron debidos a la propiedad de la tierra.