FREILA: En un plano de respeto al conocimiento y creencias...

En un plano de respeto al conocimiento y creencias monoteistas, los templarios entablaron en Oriente relaciones, entre batalla y batalla, con musulmanes y rabinos a los que invitaron a su base en Francia para discutir y aprender de ellos. Parecen recitar: "En la casa de mi Padre hay muchas moradas" (Jn: 14,2). Las relaciones entre templarios y musulmanes fueron corteses, tal vez de una comprensión casi perfecta, lo cual no evitó que se degollaran con saña si caían prisioneros uno del otro. Sin embargo, pese a su bravura en combate, fueron proclives e intentaron treguas para ahorrar sangre. Estos hechos merecieron críticas de casi todos (incluso de San Luis), algunas hijas del fundamentalismo religioso de la época, otras montadas en la cresta de la ola de la envidia a la grandeza de cuerpo y espíritu ya que la riqueza del Temple no solo fue material sinó también espiritualmente trascendente.