Se trata de una magnífica obra de Gustavo Vargas Martínez, antes mencionada. El autor, que por cierto es buen amigo de Paul Gallez y profesor en la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH) de México y ha colaborado en el Instituto de Idiomas de Beijing y en la Comuna Popular Puente de Marco Polo. Nacido en Bucaramanga (Colombia) en 1934, Vargas Martínez es también autor de “Atlas Antiguo de América ” (1995); “Atlas para la historia del descubrimiento de América (1992)”; y, entre otros, “América en un mapa de 1489” (1996). Es autor de más de setenta ponencias presentadas en congresos científicos internacionales de Asia, Europa y América Latina.
Del “Fusang” de Vargas Martínez nos interesan especialmente las investigaciones relacionadas con el sinólogo francés Joseph de Guignes de 1761 [“Recherches sur les navigations des chinois du coté de l’Amérique et sur quelques peuples situés a l’Extremité de l’Asie (Investigaciones sobre las navegaciones de los chinos en las costas de América y sobre algunos pueblos situados en el extremo oriental de Asia)]. Y como dice Paul Gallez en La Cola del Dragón, p. 147, al identificar Fusang con América [“Le Fou-Sang des chinois est-il l’Amérique?” (Memoires de l’Académie des Inscriptions et Belles Lettres, t. 28 (1761), París. pp. 505-525] la tesis de Joseph de Guignes ha sido violentamente atacada por orientalistas, que consideran que buscar Fusang en México, Mesoamérica o Perú es una exageración. Pero, a pesar de todo, la verdad sea dicha, el sinólogo francés también ha tenido sus partidarios. Sin embargo, lo veremos más adelante, De Guignes tenía razón.
Del “Fusang” de Vargas Martínez nos interesan especialmente las investigaciones relacionadas con el sinólogo francés Joseph de Guignes de 1761 [“Recherches sur les navigations des chinois du coté de l’Amérique et sur quelques peuples situés a l’Extremité de l’Asie (Investigaciones sobre las navegaciones de los chinos en las costas de América y sobre algunos pueblos situados en el extremo oriental de Asia)]. Y como dice Paul Gallez en La Cola del Dragón, p. 147, al identificar Fusang con América [“Le Fou-Sang des chinois est-il l’Amérique?” (Memoires de l’Académie des Inscriptions et Belles Lettres, t. 28 (1761), París. pp. 505-525] la tesis de Joseph de Guignes ha sido violentamente atacada por orientalistas, que consideran que buscar Fusang en México, Mesoamérica o Perú es una exageración. Pero, a pesar de todo, la verdad sea dicha, el sinólogo francés también ha tenido sus partidarios. Sin embargo, lo veremos más adelante, De Guignes tenía razón.