FREILA: Era un agradable día invernal cuando la desgracia sucedió....

Era un agradable día invernal cuando la desgracia sucedió. El sol lucía. Pero cuando los soldados, cumplido su sucio cometido, se retiraron, principió a caer espesa nieve. El viento se suscitó con la noche. Hubo una tremenda ventisca e hizo mucho frío. La nieve se acumuló en la retorcida cañada y la transformó en un largo sepulcro de mujeres, muchachos y niños destrozados, que jamás hicieron daño alguno y que sólo intentaron huir. (Alce Negro)