FREILA: Ahora la onda de choque de plasma solar interestelar...

Ahora la onda de choque de plasma solar interestelar se acercaba a la atmósfera terrestre. Los electrones y protones tenían una velocidad mucho mayor que la normal, debido a su impetuoso origen. En la Tierra había vientos, tormentas, huracanes y tornados. Los vientos no eran los causantes del mayor daño, las tormentas podrían arrancar árboles y hacer volar techos, etc., los huracanes iban a arrasar pueblos y ciudades enteras, mientras que los tomados destruirían todo lo que encontraran a su paso. Lo mismo va a ocurrir con las tormentas solares.

La baja actividad arroja plasma a una velocidad lenta y la mayor actividad produce una importante cantidad de plasma que puede alcanzar algunos millones de toneladas. Pero ahora, todos los registros se habían dañado. Cientos de miles de toneladas de electrones con carga negativa y protones con carga positiva eran lanzados como torpedos al vacío del espacio. Las primeras partículas se aplastaron contra la magnetosfera y la mayoría de ellas rebotó, continuando su viaje hacia otros destinos. En circunstancias normales, la magnetosfera tiene la forma de una lágrima, con una parte globular en dirección hacia el Sol y alongada en la línea de la onda de choque. Cada vez más y más partículas empezaron a golpear contra el campo protector, que había funcionado perfectamente durante los últimos 11.003 años y, del mismo modo que el parabrisas de su auto lo resguarda del viento, la magnetosfera cumplía con su tarea de protección. La incesante corriente de partículas radioactivas estaba haciendo su lento y destructivo trabajo.