Y es que se han dado casos de conductores que al dar un frenazo para parar en un paso de peatones a la pobre viejecita que esperaba la dejaron llena de polvo. Vamos, la enterraron en vida, que la mujer soltaba: "Aún estoy vivaaaa" Mientras estornudaba ya que era alérgica. Comentan por ahí que se tiró tres meses estornudando. Y cuando iba por el último estornudo y la última mota de polvo la espichó. Que el yerno dijo: "Maldita suegra, ahora que la teníamos ya con la mitad enterrada la palma cuando ya se ha quitado todo el polvo, jodiendo hasta el último estornudo la joía..."