FREILA: Y Arguiñano ha creado escuela, ahora todos los cocineros...

Y Arguiñano ha creado escuela, ahora todos los cocineros tienen como una especie de necesidad imperiosa de hacerse los graciosos. De contar chistes y reirse solos o de sacar a una maruja a que cocine y decirle cuatro groserías: "No tenga miedo de meterla ahí dentro, la sal mujer". "Aaayy, que me verá mi mariiidooo, aaaiiii", chillando por supuesto, que las marujas tienen siempre una cosa en común, chillan. Lo que pasa es que no todos tienen gracia y la cosa se convierte en un espectáculo de vergüenza ajena que puede llegar a extremos insostenibles. "Aayy, mujer, que está la sartén que arde, ¡y el mango!". Y la maruja a gritar: "Iaajajjjaaa, juaaaa juaaa". En fin, digno de ver.