Yo lo primero con lo que alucinaba pepinillos, nunca mejor dicho, con los programas de cocina era siempre cuando empezaban a explicar las recetas, paso a paso cómo las hacían. "Ahora cogemos una pizca de tomillo, le ponemos un puñado de sal y le añadimos unas gotas de aceite". A ver, ¿una pizca, un puñado y unas gotas cuanto es? ¿Cuánto has echado ahí que no se ha visto? Que hay gente que le han dicho: "echa un puñado de sal" y coge un puño entero lleno de sal y ala, padentro de la cazuela. Y luego todos los comensales con taquicardia. Es como aquel que le dijo a la novia: " ¡Te voy a echar un polvazo!" Y le echó el bote entero de Ariel por encima. Gente sin luces hay en todos los sitios oigan.