A lo que iba, Karlos Arguiñano reinventó la televisión el día en el que apareció en pantalla con una ristra de platanos de Canarias a modo de peluca. Desde ese día nada fue igual en la televisión, ni siquiera en la vida de las personas españolas, ¿quién no tiene un primo pequeño que apareció al día siguiente con uvas en la cabeza? Yo no. Ese día nació el cocinero-showman y desde entonces nadie es capaz de seguir una puñetera receta de un programa de cocina. ¿Por qué? Porque te quedan dudas. ¿Echo el aceite antes o después del chiste de "mistetas"? ¿Troceo la cebolla porque me crece la argolla o echo pimiento porque da más alimento? Ya no ves igual la cocina leches.