El fantasma y el putón: A estos los junto porque siempre acaban liándose. Uno es el típico fantasma de barrio, que va al gimnasio, está todo el día con bronceado rozando el cáncer de piel y lleva gafas de sol hasta para cagar. Es un prototipo granhermanístico muy importante y últimamente sólo hay de esos. O se transforman en fantasma nadamás entrar por la puerta. El putón también abunda actualmente. Antes se jugaba a adivinar quién sería la primera chica en salir en Interviú, ahora ya se sabe que la primera que salga, es la primera que sale en Interviú. Y así sucesivamente. A veces el putón verbenero suele ser un travesti que nadie sabe que lo es. Siempre llega el día en el que confiesa a sus compañeros y lo anuncian: "Hoy Sandra Sweet..." Que con ese nombre ya tendrían que sospechar... "Hoy, Sandra, anunciará que tiene un secreto que contaros" ¡Uy, vaya sorpresa! ¿Qué seráaa?