Está claro, eso sí, que falta le hacía a la mujer que le hicieran una restauración completa. Pero se han olvidado algo. Y es que por ahora no se pueden hacer operaciones de cerebro. Con lo cual sigue siendo igual de bruta aunque la cara la tenga más fina. La voz cazallera, por lo visto, tampoco se la han podido arreglar; con lo cual la sensación de que han metido a Belén Esteban en el cuerpo de una donante es cada día mayor. Y la sensación es rara con ganas. Así pues, la conclusión es que Michael Jackson ya tiene una substituta en España: Belén Esteban. Lo malo es que ni canta ni baila ni ná. Y el hombre se movía la mar de bien.