Miguel González de Cunedo efectúa similar transposición alegórica: los murcianos son identificados con los héroes helénicos, por las resonancias épicas que esta identificación conlleva. Máximos exponentes de la areté guerrera, los griegos infunden su audacia a los valientes españoles.
En la alegoría, el héroe Venusmarte –bisnieto del propio Zeus, en cuyo nombre comulgan las armas y el amor– puede ser interpretado como una ficcionalización del mítico Alejandro Magno y la destrucción del imperio persa (en el Argumento primero del poema se habla de los murcianos como “hijos de Macedonia”). El Monstruo español (Venusmarte) sería una sinécdoque de los españoles, Murcia funcionaría como sinécdoque del mundo –se la denomina Mapa, como veremos en el siguiente fragmento– y los persas se transformarían en sinécdoque del paganismo:
Aquí veréys como en estruendo bélico
se disfraça una máquina católica
que por inspiración del reyno célico
hazen dos reyes una fuerça argólica
para aumē to mayor del coro angélico
próspero alvergue de la fe apostólica
con que mi alegoría serà única
aunque vestida de azerada túnica.
(...)
Yaze en España la cabeça y corte
si celebrada no, rica eminente,
la antigua Murcia, cierta guía y norte
do Segura endereza su corriente.
De Alçisegur su rey no ay quiē reporte
en su tiempo la diestra más valiente
cuyos tres hijos dan asombro a Marte
Lunisol, Ferdinando y Venusmarte.
Es Troya en armas, fuerça y gallardía
y en sus soberbios muros Babilonia,
en puertas Tebas, Chipre en vizarría,
en las letras Athenas y Bolonia:
Roma en gobierno y España en valentía,
India en riqueza, en hijos Macedonia.
Virtud ninguna de su escuela escapa
porque es del mundo un abreviado mapa.
(...)
El estandarte de la Fè, ensalçando
la Iglesia, con hazañas de renombre,
que no abrá quiē de oyrlas no se asō bre:
(...)
Quie pues ya, los moros pronostican
que à de ser su suya totalmente
y también sus agueros pronostican
a favor de su padre el rey prudente
que los à de arrojar (dél certifican)
de sus reynos, por ser sabio y valiente
acabando con todo el paganismo,
ensalzando la Fè y Santo Bautismo.
En la alegoría, el héroe Venusmarte –bisnieto del propio Zeus, en cuyo nombre comulgan las armas y el amor– puede ser interpretado como una ficcionalización del mítico Alejandro Magno y la destrucción del imperio persa (en el Argumento primero del poema se habla de los murcianos como “hijos de Macedonia”). El Monstruo español (Venusmarte) sería una sinécdoque de los españoles, Murcia funcionaría como sinécdoque del mundo –se la denomina Mapa, como veremos en el siguiente fragmento– y los persas se transformarían en sinécdoque del paganismo:
Aquí veréys como en estruendo bélico
se disfraça una máquina católica
que por inspiración del reyno célico
hazen dos reyes una fuerça argólica
para aumē to mayor del coro angélico
próspero alvergue de la fe apostólica
con que mi alegoría serà única
aunque vestida de azerada túnica.
(...)
Yaze en España la cabeça y corte
si celebrada no, rica eminente,
la antigua Murcia, cierta guía y norte
do Segura endereza su corriente.
De Alçisegur su rey no ay quiē reporte
en su tiempo la diestra más valiente
cuyos tres hijos dan asombro a Marte
Lunisol, Ferdinando y Venusmarte.
Es Troya en armas, fuerça y gallardía
y en sus soberbios muros Babilonia,
en puertas Tebas, Chipre en vizarría,
en las letras Athenas y Bolonia:
Roma en gobierno y España en valentía,
India en riqueza, en hijos Macedonia.
Virtud ninguna de su escuela escapa
porque es del mundo un abreviado mapa.
(...)
El estandarte de la Fè, ensalçando
la Iglesia, con hazañas de renombre,
que no abrá quiē de oyrlas no se asō bre:
(...)
Quie pues ya, los moros pronostican
que à de ser su suya totalmente
y también sus agueros pronostican
a favor de su padre el rey prudente
que los à de arrojar (dél certifican)
de sus reynos, por ser sabio y valiente
acabando con todo el paganismo,
ensalzando la Fè y Santo Bautismo.