En el citado poema confluyen materiales de procedencia variada, entre los que destacan fundamentalmente la materia de Troya, la materia de Bretaña, la épica culta del Renacimiento y los libros de caballerías castellanos del siglo XVI. La materia de Troya se inserta a través de los principales héroes del poema, que se nos presentan como descendientes de los dos bandos que lucharon sangrientamente en las guerras de Troya. Así se inicia el poema de Cunedo, con una sinopsis argumental seguida del tradicional ritual introductorio que analizaremos luego, a imitación de las obras del canon de Ferrara:
Al gran soldán, al bárbaro persiano,
vence de Murcia el esquadrón valiente,
hazen treguas el persa y el murciano,
y a unas justas acude mucha gente:
Aldibonio cru (d) elíssimo pagano
es el mantenedor, vence imprudente:
a Murcia llega una aventura estraña
que asombra a Persia, África, España.
Las armas canto, ardides y bravezas
de aquel varón de príncipes espejo,
tan monstruoso de bélicas proezas
quanto de ingenio raro y gran consejo:
si bien cū plido en todo, assi en ternezas
del nieto de la espuma, niño viejo,
abriendo del dios Iano el sacro tē plo
porque el afeminado tome exemplo.
Al gran soldán, al bárbaro persiano,
vence de Murcia el esquadrón valiente,
hazen treguas el persa y el murciano,
y a unas justas acude mucha gente:
Aldibonio cru (d) elíssimo pagano
es el mantenedor, vence imprudente:
a Murcia llega una aventura estraña
que asombra a Persia, África, España.
Las armas canto, ardides y bravezas
de aquel varón de príncipes espejo,
tan monstruoso de bélicas proezas
quanto de ingenio raro y gran consejo:
si bien cū plido en todo, assi en ternezas
del nieto de la espuma, niño viejo,
abriendo del dios Iano el sacro tē plo
porque el afeminado tome exemplo.