Un escrito anónimo dirigido a Felipe IV, hacia 1621, inspirado o escrito por Cellorigo probablemente, recoge este estado de ánimo en todos sus aspectos: El descuido de los que gobiernan es sin duda artífice de la desventura y puerta por donde entran todos los males y daños en una república, y ninguna, pienso, la padece mayor que la nuestra por vivir sin recelo ni temor alguno de ruin suceso, fiados en una desordenada confianza”. La crisis de la sociedad del siglo XVII, de la mano de la crisis económica, dio lugar a la conflictiva cultura del Barroco, surgida de las circunstancias críticas en las que se desarrollaban los pueblos europeos.