En el Antiguo Testamento bíblico, este arcángel es calificado como el “guardián de la nación hebrea”, mientras que en el Libro de Daniel, el Señor lo envía para brindarle protección a éste. Allí leemos: “Y ahora volveré a luchar contra el príncipe de Persia. Nadie me presta ayuda para esto, excepto Miguel, vuestro príncipe, mi apoyo para darme ayuda y sostenerme”. Y también se lo menciona en Daniel 12: “En aquel tiempo surgirá Miguel, el gran príncipe que defiende a los hijos de tu pueblo”.
Los judíos lo consideran el enviado divino destinado a guiarlos a través del desierto para atravesar exitosamente los pueblos paganos, que serían destruidos con la ayuda de este poderoso arcángel guerrero.
También es mencionado en el Éxodo: “He aquí que yo voy a enviar un ángel delante de ti, para que te guarde en el camino y te conduzca al lugar que te tengo preparado. Pórtate bien en su presencia y escucha su voz: no le seas rebelde, que no perdonará vuestras transgresiones, pues en él esta mi Nombre. Si escuchas atentamente su voz y haces todo lo que yo diga, tus enemigos serán mis enemigos y tus adversarios mis adversarios. Mi ángel caminara delante de ti y te introducirá en el país de los amorreos, de los hititas, de los perizitas, de los cananeos, de los jivitas y de los jebuseos; y yo los exterminaré. No te postrarás ante sus dioses, ni les darás culto, ni imitarás su conducta; al contrario, los destruirás por completo y romperás sus estelas. Vosotros daréis culto a Yahveh, vuestro Dios”.
Los judíos lo consideran el enviado divino destinado a guiarlos a través del desierto para atravesar exitosamente los pueblos paganos, que serían destruidos con la ayuda de este poderoso arcángel guerrero.
También es mencionado en el Éxodo: “He aquí que yo voy a enviar un ángel delante de ti, para que te guarde en el camino y te conduzca al lugar que te tengo preparado. Pórtate bien en su presencia y escucha su voz: no le seas rebelde, que no perdonará vuestras transgresiones, pues en él esta mi Nombre. Si escuchas atentamente su voz y haces todo lo que yo diga, tus enemigos serán mis enemigos y tus adversarios mis adversarios. Mi ángel caminara delante de ti y te introducirá en el país de los amorreos, de los hititas, de los perizitas, de los cananeos, de los jivitas y de los jebuseos; y yo los exterminaré. No te postrarás ante sus dioses, ni les darás culto, ni imitarás su conducta; al contrario, los destruirás por completo y romperás sus estelas. Vosotros daréis culto a Yahveh, vuestro Dios”.