FREILA: La actitud de” ¡Si no lo veo no lo creo!” es propia...

La actitud de” ¡Si no lo veo no lo creo!” es propia de los partidarios de las conspiraciones. Sin embargo, cuando una nave tripulada como el Apolo 11 realiza un viaje por el espacio permanece en contacto radioeléctrico con la estaciones de seguimiento en tierra. En ese caso, estaban en California, Australia y España (Fresnedillas, cerca de Madrid), cubriendo cada una ocho horas del día. Medían la velocidad de la nave, su posición y comprobaban que no se apartara de su órbita. No eran datos secretos, sino todo lo contrario. Cualquier particular equipado con un radiotelescopio podría “oír” al Apolo. Incluso los rusos seguían a las naves americanas.