Pese a que la población europea de tórtolas se calcula que oscila entre los 2,8 y los 14 millones de parejas, la mayor parte de ellas reproductoras en Rusia, España, Turquía y Francia, estimándose la población española entre 790.000 y 1.000.000 de parejas, se encuentra catalogada en el Libro Rojo de las Aves de España como Vulnerable, debido a que este ave ha experimentado un acusado declive a lo largo de los últimos decenios, estimándose los datos disponibles que éste supera el umbral de vulnerabilidad del 30% en las últimas décadas, provocado tanto por la degradación de los hábitats de cría e invernada como por la sobrecaza en períodos sensibles. Así se ha denunciado que cuando se concede el permiso de media veda en agosto (la media veda suele comenzar sobre el 15 de agosto), existen aun nidos activos de tórtola y muchos de los ejemplares que caen abatidas por los disparos están aun criando, con lo que su muerte también supondrá la de la nidada. Otro riesgo añadido de comenzar tan pronto la media veda es el de cuando comienza la media veda, muchos poyos aunque están plumados y volatean, son todavía incapaces de efectuar vuelos largos, con lo que las posibilidades de salvarse de los ataques de los cazadores son mínimas.