A partir del 47 con la “ley de bandidaje y terrorismo” los montes de España se convierten en una auténtica cacería. Había ya una larga tradición de “ley de fugas” y pasan a aplicarla por todo y a todos: guerrilleros en activo, ex-guerrilleros, enlaces o sospechosos de ser enlaces, daba lo mismo. Era una época de terror en la que sólo unos cuantos consiguen salvarse. Mediante esta ley, la jurisdicción militar podía sancionar con la muerte la mera omisión de denuncia de hechos relacionados con el maquis; se prohibió el tránsito por los caminos rurales al oscurecer y se dio licencia a la Guardia Civil para disparar sin previo aviso sobre los sospechosos.
A partir del 49 se puede certificar el fin de la resistencia armada. Ya son sólo grupos que como en la época de los huidos sobreviven con una especie de fatalismo personal. En el 50, 51 y 52 atravesar España era muy difícil.
A partir del 52 ya no hay guerrilla en el monte, hay mitos, leyendas y personajes de leyenda”.
También los guerrilleros y la izquierda practicaban la discriminación de género. Ellos decían: “el monte no es lugar para mujeres”. Sin embargo, la importancia de las mujeres fue decisiva sobre todo en los enlaces: viudas de republicanos, hijas o mujeres de ejecutados o simplemente mujeres no concienciadas pero que en ese contexto dan un paso adelante y se comprometen. En esa época y además en el medio rural más conservador es conmovedor cómo esas mujeres vertebraban la lucha política.
A partir del 49 se puede certificar el fin de la resistencia armada. Ya son sólo grupos que como en la época de los huidos sobreviven con una especie de fatalismo personal. En el 50, 51 y 52 atravesar España era muy difícil.
A partir del 52 ya no hay guerrilla en el monte, hay mitos, leyendas y personajes de leyenda”.
También los guerrilleros y la izquierda practicaban la discriminación de género. Ellos decían: “el monte no es lugar para mujeres”. Sin embargo, la importancia de las mujeres fue decisiva sobre todo en los enlaces: viudas de republicanos, hijas o mujeres de ejecutados o simplemente mujeres no concienciadas pero que en ese contexto dan un paso adelante y se comprometen. En esa época y además en el medio rural más conservador es conmovedor cómo esas mujeres vertebraban la lucha política.