FREILA: Mesopotamia...

Mesopotamia

Uno de los artículos del código de Hammurabi (2000 a. C.) dice:
«Si un hombre ha incriminado a otro hombre, y ha lanzado sobre él un maleficio, el incriminador es digno de muerte.»
Se han encontrado numerosos tipos de figurillas destinadas a hechizos de amor. En un texto babilónico se lee: «Han hecho la imagen a semejanza de la mía; han imitado mi rostro.» Es un hombre quien habla, persuadido de ser víctima de un maleficio.
Además de las figuritas clásicas encontramos también otros sustitutos, como las ranas.
En particular, entre estos pueblos la clásica migraña era considerada siempre fruto de hechizo.
También estaba difundido el uso de talismanes y amuletos, algunos de los cuales se han transmitido hasta nuestros días.
Es interesante referir un procedimiento de contrahechizo, dirigido a los hechiceros, descrito en una antiquísima inscripción: alguien había sido alcanzado por la hechicería, o así lo pensaba, y para vengarse construyó una imagen del brujo o de la bruja responsable de tal fechoría, con objeto de provocar el golpe de retorno. Un procedimiento bastante similar al usado todavía hoy en muchas partes del mundo.