FREILA (Granada)

un militar
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Lawhead lo transforma en una especie de Atlante, rey de Dyfed, que está loco pero se recupera de su insania tras muchos años de vivir en los bosques. Entonces asume los papeles de profeta, consejero y bardo, habitualmente atribuidos al célebre mago.
Por otra parte, Merlín (1988) y Pendragon (1994), dos de los cuatro textos escritos por Stephen Lawhead, son narrados por Merlín (Myrddin) desde su punto de vista, es decir, a través de una focalización interna protagonista.
El erudito artúrico Nikolai Tolstoy (pariente del famoso escritor ruso León Tolstoi) escribió un libro no ficcional titulado La búsqueda de Merlín, en 1985, y también una fantasía histórica llamada La llegada del Rey, en 1988. Se trata de la primera obra de una trilogía incompleta, sobre temas artúricos.
Más tarde, el autor gallego Álvaro Cunqueiro publicó Merlín y familia, en 1957. En esta obra, el mago vive en el bosque gallego de Esmelle y es visitado por figuras míticas que buscan consejo mágico. Sintetiza la leyenda del Rey Arturo con cuentos populares de Galicia.
El personaje de Lewis, Ransom, ha heredado aparentemente el título de Pendragon, originario de la tradición artúrica. Merlín también dice "Numinor"; se trata de una alusión a Númenor, de la obra de J. R. R. Tolkien.
En esta obra, Merlín ha permanecido dormido durante varios siglos y se despierta para librar una batalla contra los agentes materialistas del Demonio. Está capacitado para luchar dentro del bando de las energías angelicales porque proviene de una época en que la brujería no era todavía un arte corrupto.
Por su parte, C. S. Lewis utilizó la figura de Merlín Ambrosius en su novela de 1946, La Espantosa Fuerza, el tercer libro de su Trilogía del Espacio.
Lo retrata como un completo charlatan desprovisto de energías mágicas verdaderas: se trata de una auténtica sátira contra las supersticiones. Recién en el último capítulo, Merlín parece haber adquirido repentinamente algunas habilidades mágicas que lo reivindican como parte de la tradición artúrica.
Mark Twain transformó a Merlín en el villano de su novela Un yanqui de Connecticut en la corte del Rey Arturo, escrita en 1889.
Cabe mencionar que las profecías de Geoffrey no revelan demasiado acerca de la procedencia de Merlín... Cuando incluyó al mago en su trabajo posterior, Historia Regum Britanniae, completó la caracterización con atributos de Aurelius Ambrosius tomados a su vez de la Historia Brittonum de Nennius.
El medievalista Gaston Paris sugirió que Geoffrey estilizó el nombre "Merlinus" para evitar la romanización estándar "Merdinus", con el objetivo de descartar cualquier semejanza con la palabra francesa obscena “merde”, que significa "excremento".
Si hablamos de las fuentes bibiográficas y documentales en las que se basó Geoffrey, encontramos los citados Myrddin Wyllt (también llamado Merlinus Caledonensis) y Aurelius Ambrosius, una versión ficcionalizada de un líder bélico histórico, Ambrosius Aurelianus.
Geoffrey tenía en mente un individuo con trastornos mentales que vivió en el siglo VI dC. Al escribir su obra más temprana, Prophetiae Merlini (Las profecías de Merlín) manifestó que daba cuenta de las palabras reales del loco legendario.
Entre otros milagros, Merlín hace posible el nacimiento de Arturo utilizando su magia y encantamientos varios.
Más adelante, se transforma en consejero del rey hasta que resulta encarcelado por la Dama del Lago.
La biografía tradicional de Merlín lo revela como hijo de una mujer mortal y un íncubo, espíritu no humano de quien hereda sus energías y habilidades.
La representación que Geoffrey efectúa de este personaje se hizo inmediatamente popular; escritores posteriores ampliaron tal descripción aportando una imagen más completa del mago.