El viernes 29 de enero de 1943, unos niños que jugaban al escondite encontraron el cadáver de Frieda Rössener, una viuda de 59 años que había sido estrangulada y violada posteriormente, su cartera también fue robada. Pronto la policía local de Köpenick envió un reporte a Berlín y se formó un grupo de tres detectives para encargarse del homicidio. El trió estaba comprendido por el criminólogo Heinz Franz y los investigadores Jachode y Mahnke quienes el mismo día llegaron a la escena del crimen y tras ... (ver texto completo)
