Cuando apareció un cometa sobre Rusia en 1664, y el zar preguntó que pronosticaba, se le dijo que habría una plaga de
otoño, pero menos peligrosa para Rusia que para otros países. El zar procedió a establecer un cordón sanitario en sus fronteras y prohibió la llegada de
barcos extranjeros, especialmente ingleses, a los
puertos rusos. Aunque esta
historia puede ser cierta, es interesante hacer notar que Rusia escapó de la peste en esa ocasión.