Parece que el patio forero se ha relajado un poco después de, en mi opinión, la tópica y gastada intervención del bueno de EG sobre los bancos y sus empleados. Siguiendo su regla de tres, los empleados del Corte Inglés, de las inmobiliarias, comerciales varios y gente variopinta que se dedica a convencer a sus clientes de las bondades de sus productos y servicios también deben mentir ellos y quienes les mandan. Aún se puede hacer una lectura más simplista de lo que plantea. Cuando le leo me da la ... (ver texto completo)
Kiko, no siempre cuando uno critica una situación, lo tiene que ser por motivos personales. Las realidad de las cosas, tal como las percibimos, es lo que hace a algunos criticar una situación concreta. No voy a entrar en interioridades personales que, creo, a nadie interesan. Mi opinión de los bancos no es exclusivo de este servidor, hay mucha gente que piensa algo similar, al respecto. Pero como no quiero ser trivial, aunque a tí te lo parezca, te diré que todo cuanto he escrito sobre los bancos te lo puedo demostrar. ¿Puedes tú demostrar su bondad en su proceder en estos tiempos que estamos viviendo?.
He tenido muchas oportunidades de trabajar como empleado en distintas empresas, y te puedo asegurar que, cuando un jefe se muestra déspota, es engañoso para sus trabajadores y para sus clientes, no me ha importado criticarlo y hasta dejar el trabajo. Llevo más de 25 años trabajando como empleado, jamás me han despedido de ningún sitio y sí, en cambio, he dejado trabajos en donde la condición perversa de la empresa, deterioraba mi sentimiento de justicia y ecuanimidad sobre las cosas. Los trabajadores somos eso, trabajadores, no subditos, ni lacayos.
No tengo miedo de que los mecanismos para el desarrollo de una sociedad estén en manos del Estado, que se rijan por unos principios de bien social, pero sí me da miedo que esos mecanismos de desarrollo estén en manos de dudosa procedencia que sólo aspiran el beneficio propio y a la usura, en nombre de "su libertad", que no, de la libertad general. No se ha de tener miedo al devenir de la historia de los pueblos, lo que hay que tener es un profundo respeto y convicción democrática de que lo decidan las mayorías. Los procesos obligados, más tarde o más temprano, acaban desaciéndose. Más que sentido imperial, hay que tener sentido universal. Los pueblos que lo saben entender, son sabios; los que no, están condenados a repetir sus errores.
Lamento, Kiko, que tantas cosas que escribo te perezcan tópicos e ideas vanas. Una cosa se convierte en tópico, cuando su desarrollo se hace típico, y su denuncia hace que sea tópica. No sé, quizá me haya hecho un lio: típico-tópico, tópico-típico, en fín, cógete uno de mis tópicos y desarrolla el ejemplo, a ver que sale.
Un saludo. E. G. ... (ver texto completo)
He tenido muchas oportunidades de trabajar como empleado en distintas empresas, y te puedo asegurar que, cuando un jefe se muestra déspota, es engañoso para sus trabajadores y para sus clientes, no me ha importado criticarlo y hasta dejar el trabajo. Llevo más de 25 años trabajando como empleado, jamás me han despedido de ningún sitio y sí, en cambio, he dejado trabajos en donde la condición perversa de la empresa, deterioraba mi sentimiento de justicia y ecuanimidad sobre las cosas. Los trabajadores somos eso, trabajadores, no subditos, ni lacayos.
No tengo miedo de que los mecanismos para el desarrollo de una sociedad estén en manos del Estado, que se rijan por unos principios de bien social, pero sí me da miedo que esos mecanismos de desarrollo estén en manos de dudosa procedencia que sólo aspiran el beneficio propio y a la usura, en nombre de "su libertad", que no, de la libertad general. No se ha de tener miedo al devenir de la historia de los pueblos, lo que hay que tener es un profundo respeto y convicción democrática de que lo decidan las mayorías. Los procesos obligados, más tarde o más temprano, acaban desaciéndose. Más que sentido imperial, hay que tener sentido universal. Los pueblos que lo saben entender, son sabios; los que no, están condenados a repetir sus errores.
Lamento, Kiko, que tantas cosas que escribo te perezcan tópicos e ideas vanas. Una cosa se convierte en tópico, cuando su desarrollo se hace típico, y su denuncia hace que sea tópica. No sé, quizá me haya hecho un lio: típico-tópico, tópico-típico, en fín, cógete uno de mis tópicos y desarrolla el ejemplo, a ver que sale.
Un saludo. E. G. ... (ver texto completo)