Historia con Moraleja
En cierta ocasión un hombre le pidió a Dios una
flor y una
mariposa.
Dios le dio un
cactus y un gusano.
El hombre no lo entendió, pero aún así los conservó.
Pasado el tiempo..
Del cactus brotó la flor más bella que había visto nunca, y el gusano se convirtió en una hermosa mariposa.
A veces Dios no nos da lo que le pedimos inmediatamente, pero si sabemos apreciar lo que Dios nos da, tendremos lo que le habíamos pedido en su tiempo...