Buenos días foreros-as... ¡Feliz Miércoles!
EL CHACAL Y EL COCODRILO

Érase una vez un pequeño y astuto chacal, el cual, muy hambriento, rondaba por la orilla de un gran río en busca de algún pececillo con el que alimentarse. Pero en el fondo de sus aguas también vivía un enorme cocodrilo, que estaba hambriento y que, escondido entre el barro y las cañas, espiaba al chacal a la espera de que diese un paso en falso y cayera al agua para comérselo. En varias ocasiones a punto estuvo el chacal de meterse precisamente en la boca del cocodrilo ... (ver texto completo)
Si siempre "tropiezas con la misma piedra", hay alguna enseñanza que necesitas aprender..
Nadie puede volver atrás y empezar de nuevo, pero cualquiera puede seguir adelante y decidir el final.
Cada viaje lo vivo tres veces: cuando lo sueño, cuando lo vivo y cuando lo recuerdo.
Si no dices la verdad sobre ti mismo, difícilmente podrás decir la de las otras personas.
Buenos días foreros-as... ¡Feliz día de San Valentín!
El pájaro carpintero y el tucán

Los pájaros carpinteros trabajan muy duro para tener un hogar en donde vivir con su familia, por eso es que van haciendo casitas en los árboles y luego pueden dejar allí a sus hijos tranquilos sin que nada malo les pase ni los depredadores los ataquen.
En cambio, el tucán nunca tiene sitio para quedarse, siempre está yendo por nuevos lugares y se duerme en ramas de los árboles, ya que ninguna casa sabe hacer como para poder estar más cómodo y dejar de viajar un ... (ver texto completo)
Las palabras que no van seguidas de hechos, no valen nada.
Cuando el pasado te llama, no le contestes no tiene nada nuevo que ofrecerte.
La guerra es una masacre entre gentes que no se conocen, para provecho de gentes que si se conocen pero que no se masacran.
La pobreza no viene por la disminución de las riquezas, sino por la multiplicación de los deseos.
En la cima

Un Joven alpinista iba acompañado por dos fuertes y experimentados guías, en su primer intento por escalar los Alpes Suizos, y se sentía seguro de tener un guía en la delantera y otro detrás de él.
Escalaron varias horas. Sin aliento y exhaustos, lograron por fin llegar a las rocas que entre la nieve sobresalían justo antes de llegar a la cima. Al faltar solo unos metros para llegar a la cima, el guía que iba al frente se echó a un lado para que el joven alpinista pudiera ver el paisaje ... (ver texto completo)
La vida es como el mar: puede sorprenderte o traicionarte en cualquier momento.
La libertad es ser quien yo soy, no quien esperan que sea.