El mundo da menos miedo si tienes a alguien cerca que te apriete la mano.
El tiempo no duerme los grandes dolores, pero sí los adormece.
Debes perder una mosca para pescar una trucha.
Ama a tu vecino, pero no derribes vuestra verja.
¡Felicidades! a todos los Josés, Josefas y padres que pasan por el foro, pasad un buen día...
EL SECRETO DE LA VIDA

Cuenta una fábula que un grano de trigo había quedado sobre el campo y fue descubierto por una hormiga, que se dispuso a llevarlo a su nido. El grano de trigo pregunta:
- ¿Por qué no me dejas aquí?
-Si te dejo, no voy a tener comida alguna para el invierno. Hay muchas hormigas y cada una de nosotras debe llevar lo que encuentre al depósito de víveres del hormiguero -contestó la hormiga.
-Pero yo no he sido creado para ser comido -respondió el grano de trigo-. Yo soy ... (ver texto completo)
Nunca te canses de esperar, porque el mejor día de tu vida puede llegar mañana.
La noche llega a calmar las ansiedades del día y a apaciguar el silencio la necesidad de paz que tiene el alma.
Hay gente en las redes que se les olvida que uno los conoce en la vida real.
Nunca subestimes a una persona callada, las cosas importantes se planean en silencio.
JUGANDO A SER MÉDICO

Un joven que quería ser médico, pero sin tener que estudiar, fue a ver al mejor doctor de su ciudad y le explicó su deseo.
– ¡Llegas justo a tiempo!–le dijo el galeno–. Ahora iba a visitar a unos enfermos. Ven conmigo y así aprendes.
Al llegar a casa del primer paciente, el doctor le miró y le dijo: «Tu caso es muy sencillo: no comas tantas cerezas. Tómate una infusión y mañana te sentirás mejor».
– ¡Eres un médico fabuloso! ¿Cómo has podido saber qué le ocurría sin ... (ver texto completo)
El hombre más rico del mundo no es el que conserva el primer duro que ganó, sino el que conserva el primer amigo que tuvo.
No busques al amigo para matar las horas, sino búscale con horas para vivir.
Amigos son aquellos extraños seres que nos preguntan como estamos y se esperan a oír la contestación.
CRECER CON LAS CRÍTICAS

Había una vez un filósofo a quien la gente tenía por un hombre de conocimiento objetivo. Y es que no pasaba un día en el que no acudiera a su puerta una multitud de personas en busca de consejo, de enseñanzas o de una simple reflexión de aquel venerable erudito. Y, cada vez que el filósofo hablaba, la gente lo escuchaba absorta. Pero había entre sus oyentes un desagradable individuo que no perdía ocasión de contradecir al filósofo.
Había observado sus puntos débiles y ... (ver texto completo)