Al no existir por entonces en
Israel leyes fijas sobre la sucesión del trono, Absalón quería ser el heredero al trono a toda costa. Absalón hacía todo cuanto le era posible para que el
pueblo conociese sus derechos de primogénito después de la muerte de Amnón. Ganaba partido no solamente entre los poderosos y ricos, sino especialmente entre los pobres, por su carácter sencillo y su fama de hombre
amigo, supuestamente, de la justicia. Absalón sabía, como lo sabían todos en Israel, que Salomón sería
... (ver texto completo)