Quien siembra entre lágrimas, cosecha con alegría
El caso de Belsasar es uno de los más notables en los que la crítica hostil a la Palabra de Dios mantenía que había aquí una contradicción con la historia, porque no se había hallado el nombre de Belsasar en los registros externos a la Biblia. Pero ya en 1854, en Mugheir, la antigua Ur, el coronel Rawlinson descubrió una inscripción en un monumento con mención de Belsasar, y después se descubrieron más documentos acerca de él y de Nabónido. Belsasar era el primogénito de Nabónido, y compartió con ... (ver texto completo)
El último rey del imperio babilónico. En un banquete profanó los vasos sagrados del templo de Jerusalén, y fue advertido por Dios con la escritura en la pared. Había sido pesado por Dios, y hallado falto. Aunque fue reprendido por Daniel, no dio señales de arrepentimiento, y en medio de las fiestas la ciudad fue tomada por las tropas de Ciro, dirigidas por Darío de Media (Gobryas o Gubaru). La reina, probablemente la reina madre, no se hallaba presente en aquella orgía y fue la que hizo saber quién ... (ver texto completo)
Belsasar= «el conductor del señor.»
Antes de conocer bien a un amigo conviene haber comido mucha sal con él
La oración del que se humilla penetra a través de las nubes
La primera vez que me engañas la culpa es tuya, pero la segunda vez la culpa es mía
Cuanto más se camina por el bosque, más leña se encuentra
Hijo del anterior. Con sólo 17 años a la muerte de su padre, el emperador Claudio le encomendó el gobierno de Calcis, en el Líbano, hasta que llegara a la mayoría de edad. Se había criado en la corte de Roma, y era partidario de los romanos. A los 21 años de edad, Claudio le dio las tetrarquías de Traconite, Abilene, y otras partes del noreste de Palestina. Después Nerón le añadió varias ciudades. Es el rey Agripa ante el que Pablo hizo su defensa (Hch. 25:26). Pablo afirma que era experto en todas ... (ver texto completo)
Nieto de Herodes el Grande, recibe el nombre de Herodes en el NT. Su nombre completo era Marco Julio Agripa Herodes. El hiistoriador Josefo nos informa que era hijo de Aristóbulo (Ant. 18:5, 4). Nacido el 10-9 a. C., sus años juveniles fueron de aventurero y derrochador, pero al llegar a Roma consiguió el favor de Calígula que, al acceder al trono en el año 37 d. C. declaró a Agripa como sucesor de Felipe el tetrarca, que había muerto tres años antes. Acusando a Antipas, que se había casado con su hermana Herodías, Agripa consiguió su deposición y exilio, y le sucedió en los territorios de Galilea y Perea en el año 39 d. C. Era todavía huésped de Calígula en Roma cuando el tirano fue asesinado en el año 41 d. C. Habiendo usado su influencia en la elección del sucesor de Calígula, Claudio, este emperador no sólo le confirmó en su posición anterior, sino que además le añadió los dominios de Judea, Samaria y Abilene, con lo que la extensión de su dominio se hizo casi idéntica a la de su abuelo Herodes el Grande. Estaba en estos dominios cuando leemos de él en el Nuevo Testamento como «el rey de Herodes» (Hch. 12). Hizo matar a espada a Jacobo, el hermano de Juan, y por cuanto ello había complacido a los judíos, hizo también encarcelar a Pedro. Esto sucedió alrededor del año 43 d. C.; al cabo de un año, el rey, al permitir ser llamado un dios, fue herido por la mano de Dios, muriendo de una manera dolorosa. El relato dado por Josefo de sus cualidades administrativas, de sus esfuerzos por los judíos mientras estaba en Roma, y sus deseos de fortificar y embellecer Jerusalén, no pueden aligerar su culpa al lanzarse contra los apóstoles para agradar a los judíos; ello arroja una mancha imborrable sobre él, así como su soberbia en el último momento de su vida, que le hizo el justo objeto de la ira de Dios, que no dará Su gloria a otro. ... (ver texto completo)
Llevan este nombre dos monarcas descendientes de Herodes.
La verdadera mezquita es la que se alza en el fondo del alma
Cuando nos encontramos con la felicidad, no lleva nunca la ropa que habíamos imaginado
Si se quiere coger una rosa con el tallo largo, no hay que temer a las espinas
En el verdadero amor es el alma la que abraza al cuerpo