Cualquier problema sencillo puede convertirse en insoluble si se celebran las suficientes reuniones para discutirlo.
La persona con menos pericia expresa la mayor parte de las opiniones.
El teléfono nunca suena cuando no tienes nada que hacer.
No negocie nada nunca antes de las diez de la mañana ni después de las cuatro de la tarde. Antes de las diez, pensarán que está muy impaciente y después de las cuatro, que está desesperado.
En cualquier organización, siempre habrá una persona que sabe lo que ocurre. Esa persona debe ser despedida.
El único momento del día en que uno se apoya cómodamente en el respaldo de la silla y se relaja es cuando el jefe se da una vuelta por la oficina. (Teoría de la Superación Selectiva)
Ningún jefe conservará a un empleado que siempre tiene la razón.
La duración de una junta se eleva al cuadrado del número de personas presentes.
Si le dan dos órdenes contradictorias, obedezca las dos. (Segunda ley de Brintall)
Siempre que las cosas parecen fáciles es porque no oímos todas las instrucciones. (Donald Westlake)
La única información de importancia en una jerarquía es quién sabe qué.
Se concederá la autorización para un proyecto únicamente cuando ninguno de los que lo autorizan pueda ser culpado si el proyecto fracasa, y cuando todos los que lo autorizan puedan reclamar crédito si tiene éxito.
No importa qué tan bien realice su trabajo, un superior buscará modificar los resultados.
Los que no son capaces de aprender de las juntas anteriores, están condenados a repetirlas.